jueves, 30 de agosto de 2012

Alberto Laiseca



       El puente de maderas azules


Mis celos son tan grandes como el país de Ts’in.
Día infausto cuando te vi por primera vez
en el puente de maderas azules.
Doncella coqueta, hija de mandarín,
que miras tu rostro en el agua.
Ya en mi habitación sonrío a mi espejo
y caigo en vastos espacios.
Trato de borrarte dentro mío con vinos de colores prodigiosos,
pero no puedo olvidar esa perla con que sujetas tus cabellos.
Ayer, sin saber cómo, te volví a encontrar
en el puente de maderas azules.
Creo que deberé castigar la imprudencia
de mi torpe mano desobediente.
Te Chuang. Dinastía Ming.



        La nieve sobre el paso del emperador Ch’in


Estuve aquí el último verano para mirar el abismo,
ahora cubierto por nieve flotante.
Si un animal pisara esa falsa solidez
bajaría rápido hasta su mismo fondo.
La nieve parece suspendida sobre la grieta entre montañas;
luego desciende, repleta y eternal,
como una informe masa de niebla.
Ella está colmada de blanco y helado polvo,
fino, impalpable;
tan sutil que si esa masa gigantesca se fundiera
entraría en esta pequeña vasija
que sostengo en mi mano.
Tengo miedo pues estoy cansado
y las figuras blancas producen deslumbramiento.
Ts’ang Chou. Dinastía Han.



       El Rey Ch’in quema libros y construye murallas


El Rey Ch’in quema libros y construye murallas;
pero la nieve de las cuatro montañas aún no se ha fundido,
pese al estío.
El Rey Ch’in lleve un trozo de jade desde su nacimiento;
pero entre los cañaverales una mujer ha parido.
El Rey Ch’in ha escrito la Historia, con finos caracteres,
sobre papel de arroz;
pero Confucio dijo: “Odio el color púrpura
porque se confunde con el color rojo”.
Los Emperadores Yao y Shun, sonríen.
Yen Ts’anglang. Dinastía Ch’i.



        Diablo extranjero


Mi emperador murió en rebelión, contra el Falso Emperador,
en el mes que apaga la primavera.
Mi querido pájaro negro sirvió de escudo el mismo día;
y ayer, años después pero en la misma época fatídica,
alguien destruyó mi gato atigrado, el patriarca de mis gatos,
que se sentaba al sol como un Buda sabio e irritable.
Marco Polo, mi amigo,
el diablo extranjero,
nombra los meses con su extraña manera bárbara.
La muerte, con su deshonra, me transforma en intruso apátrida.
Quisiera morir en abril, junto a mis amigos.
Tseng Feng Hsi. Dinastía Yuan.



      Bajando el opuesto


Insinúas con tu actitud
que mi excesivo interés te inspira rechazo.
Pero el movimiento es siempre un punto de vista.
Yo digo que es la terraza la que baja su vuelo
alejándose de la grulla.
Tsé Fung Tsi. Reino de Chou.